Las primeras acusaciones llegaron de Suecia… que ridiculizaba a los españoles, afirmando que trabajan poco y además muy mal.
Siguió Francia…luego Alemania comenzó a puntualizar que entre otras cosas en España se trabaja muy poco,trabajan menos horas de lo normal, se tiene muchos días de vacaciones y de fiestas, en general, y además, se jubilan antes que los alemanes. A este discurso se sumo también Dinamarca y Holanda.
A primera vista la legislación laboral puede llevar al error. Incluso llega a ratificar el tópico lanzado por Alemania. La legislación danesa, francesa o alemana permite semanas laborales de 48 horas, frente a las 40 de España o Portugal. Con las vacaciones pasa algo parecido, Holanda o Alemania fijan vacaciones mínimas de 20 días laborales; España, 22. Y hasta las jornadas festivas, que suelen dar lugar a los anhelados puentes del Pilar, de la Inmaculada o del Primero de Mayo, apuntalan el tópico.
Pero los convenios colectivos transforman la realidad que dibujan los textos legales. Las normas solo recogen los derechos mínimos de los trabajadores. Así, en los pactos entre asalariados y empresarios, los trabajadores holandeses, alemanes o franceses ganan más terreno que los de los Estados del sur de la Unión Europea: los 20 días de vacaciones alemanes se convierten en una media de 30; y las semanas de 48 horas francesas se transforman en 35,6.
Alemania también tiró del estereotipo al hablar de la edad de jubilación. Y de nuevo la estadística desmiente al canciller germana. La retirada real de portugueses (62,6 años) y españoles (62,3) es posterior a la de los alemanes (62,2). Otra vez aparecen discrepancias entre lo que dice la norma y la realidad. Pero en este caso, además, la ley actual no lleva a confusión alguna. En los países periféricos la jubilación actual se establece en los 65 años, la edad de referencia en la mayoría de la Unión Europea. Y las reformas de pensiones aprobadas en España y Alemania elevarán a 67 años el retiro en el futuro.
Si matizamos mas, nos encontramos, en cambio, con el verdadero problema y es, el de la productividad laboral. El quid de la cuestión en si, es la productividad laboral que en Alemania es superior a la de España. Por poner un ejemplo antes de la crisis en España la productividad crecía un poco por encima de 1% cuando en los países centrales de la Unión superaba con facilidad el 2%.

2 comments:
Muy buen artículo, aunque ir al trabajo no es lo mismo que ir a trabajar. Yo he trabajado en Alemania, y obviamente en España, y allí con una jornada de 7 horas, se hacía más que aquí trabajando 9 (experiencia personal).
Quise hacer la prueba al venir a España. En mi empresa he instalado un programa que se llama Wormeter, que mide la productividad de los que trabajamos con ordenador (la mayoría en mi empresa).
La conclusión es que los hábitos de trabajo en España no son los adecuados, no somos conscientes de como trabajamos ni empleamos el tiempo, hasta que no lo vemos reflejado en cifras. Nosotros gracias al programa lo estamos corrigiendo, y la gente, como puede ver su perfil productivo, está cambiando sus hábitos.
Esto habría que aplicarlo a todas las empresas, y las cosas cambiarían, pero sobretodo, en el sector público, porque no me cabe en la cabeza que con casi la mitad de habitantes que Alemania, tengamos el doble de funcionarios que ellos. Eso, como país, nos convierte en 4 veces menos productivos en el sector público.
Gracias por tu comentario Alberto, muy bueno y muy elocuente! Un saludo
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