
Algunos teóricos han tratado de arrojar luz sobre la ocurrencia de estos vínculos paradójicos entre víctima y agresor, fundamentalmente apelando a claves afectivas o emocionales que aparecen en el contexto del entorno traumático. Dutton y Painter (1981) han descrito un escenario en el que dos factores, el desequilibrio de poder y la intermitencia en el tratamiento bueno-malo, generan en la mujer maltratada el desarrollo de un lazo traumático que la une con el agresor a través de conductas de docilidad. Según Dutton y Painter, el abuso crea y mantiene en la pareja una dinámica de dependencia debido a su efecto asimétrico sobre el equilibrio de poder, siendo el vínculo traumático producido por la alternancia de refuerzos y castigos. Sin embargo, esta teoría descansa aparentemente sobre la base del condicionamiento instrumental que, desde nuestra perspectiva, es válido para dar cuenta de algunos aspectos del repertorio de victimitación (principalmente de aquellos referidos a la indefensión aprendida), pero falla en cubrir el complejo aparato psicológico asociado con este tipo de vínculos paradójicos. Según nuestro entendimiento, la incertidumbre asociada a la violencia repetida e intermitente es un elemento clave en el camino hacia el desarrollo del vínculo, pero no su causa única. Además, la teoría no toma en consideración que alguna esfera de desequilibrio de poder es en cierta medida inherente a muchas relaciones humanas: en las parejas traumáticas no parece ser una consecuencia sino un antecedente al abuso.
Otro modelo que busca una explicación para el comportamiento paradójico de las mujeres maltratadas es el tratamiento factorial de Graham sobre reacciones tipo síndrome de Estocolmo en mujeres jóvenes que mantienen relaciones de noviazgo (Graham, Rawlings, Ihms, Latimer, Foliano, Thompson, Suttman, Farrington y Hacker, 1995). Su modelo factorial toma la forma de una escala de evaluación de 49 ítems alrededor de un núcleo caracterizado por distorsiones cognitivas y estrategias de coping, y dos dimensiones secundarias denominadas ‘daño psicológico’ y una más ambigua ‘amor-dependencia’. La teoría de Graham, de propósitos evaluativos, perfil topográfico y metodología correlacional, fue diseñada para detectar la aparición de síntomas del síndrome de Estocolmo en mujeres jóvenes sometidas a abuso por parte de sus compañeros sentimentales, y está basada en la idea de que el síndrome es el producto de un tipo de estado disociativo que lleva a la víctima a negar la parte violenta del comportamiento del agresor mientras desarrolla un vínculo con el lado que percibe más positivo, ignorando así sus propias necesidades y volviéndose hipervigilante ante las de su agresor (Graham y Rawlings, 1991). Sin embargo, mientras esta explicación puede ser válida para describir alguno de los procesos globales implicados en el síndrome, no proporciona una hipótesis teórica sobre la naturaleza del proceso traumático más allá de algunos de sus elementos constituyentes.
Ante el déficit de teorías que den cuenta con la mayor precisión de los procesos y dinámicas psicológicas en este tipo de efectos paradójicos, y trabajando en una estructura teórica similar para el Síndrome de Estocolmo (Montero, 1999), hemos desarrollado un modelo aplicable al ámbito de la violencia ejercida contra la mujer.
7 comments:
Debes tener razón, a mi me ha pasado eso con todas las mujeres que mayores daños me han causado.
Saludos y un beso guapa
Hola de nuevo! que puedo decirte lo tipico "pobrecito".... ya llegara la mujer que no te ara daño! si todvia no llego!
un saludo y un abrazo
Bueno,lo mío no es una teoría,pero sí un triste ejemplo de cómo son a veces las cosas.
Un día,uno va por las Ramblas.Detecta un gran alboroto,y se acerca a ver qué pasa.Inmediatamente,ve una pareja discutiendo,y el hombre dándole un toratazo a la mujer,mientras nadie se mueve.Al poco,el segundo golpe.Y antes de que llegue el tercero,el protagonista de la historia,se acerca rápidamente al hombre,y le da un fuerte golpe en el plexo,que lo deja sin respiración en el suelo.Mientras se queda observando al hombre,recibe un fuerte golpe en la cabeza,por la parte de atrás.Se gira...y ve a la mujer atacada,sujetando un bolso y con ánimos de golpear a nuestro protagonista,mientras grita:policia!!están atacando a mi novio!!policia!!
El protagonista,sin entender lo que pasaba,huye como puede,antes de acabar en la cárcel,mientras ve cómo la mujer,se arrodilla junto a su novio,para ver si se encuentra bien.
Este comentario que voy a decir,sonará muy cruel,pero...hay gente a la que le gusta ser saco de boxeo,y como saco de boxeo morirá.
Y que conste que digo gente,y no mujer,porque hay de todo.
Espero que nadie se ofenda por el comentario,pero a veces,uno acaba perdiendo toda esperanza.
Un saludo
Pues solo puedo decir que esta mujer es la típica mujer que padece el Síndrome de Estocolmo, le molesta que la pegue, pero cuando alguien se mete para defenderla, justifica los golpes de su pareja (tal como lo ha hecho la mujer de la Ramblas).
Desafortunadamente hay muchas personas que padecen este Síndrome de Estocolmo pero tal como lo indica la teoría no reconocen tener algún problema de pareja.
En este blog cualquier opinión esta bienvenida, independiente de cual sea ….y no importa si esta en acuerdo o desacuerdo con el articulo, por esto cada articulo tiene derecho a comentarios.
No espero elogios!
Espero criticas.
Un saludo
Hay muchas mujeres asi¡¡¡
besos
te enlance si no te parece mal
besos
Hola Amateur1965! gracias por tu comentario y realmente me parece genial enlazarme en tu blog! Yo ya te había puesto porque me gusta como escribes!:))
Besos
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